“Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?    Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.   Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.   Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?   Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.”  Juan 1:19

No cabe duda alguna, Juan el Bautista fue único. Vistió en forma rara, se alimentó con cosas extrañas y presento un mensaje poco usual a los habitantes de Judea que salieron a su encuentro en regiones desoladas.

Sin embargo, Juan no intentaba buscar provecho personal con su peculiaridad, en cambio se propuso a obedecer.  Sabía que tenía un papel especifico que cumplir en el mundo: anunciar la venida del Salvador, y puso todas sus energías para cumplir esta tarea.  Cuando Juan hablaba la gente se conmovía con sus palabras porque decía la verdad, los desafiaba a dejar el pecado y a bautizarse en señal  de arrepentimiento.  El mensaje de Juan movió a muchos al arrepentimiento pero puso incomodos a otros cuantos moviéndolos a resistencia y enojo.

Aunque las multitudes lo rodeaban, no busco ser el centro, nunca olvido que su papel principal era anunciar la venida del Salvador.

Dios nos ha dado un propósito para vivir y podemos confiar que Él nos guiara.  Juan no tenía la Biblia completa, como la tenemos hoy, sin embargo centro su vida a la luz de lo que sabía de las Escrituras del Antiguo testamento.  Así mismo nosotros podemos descubrir en la Palabra de Dios las verdades que Dios quiere que sepamos. Y a medida que estas verdades obren en nosotros otros irán a Él. Dios puede usarte a ti como a ningún otro. Dile tu disposición a seguirle hoy!!

“De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.”  Mateo 11:11

Jesús en este versículo hizo un contraste entre la vida espiritual y física de Juan.  De todas las personas, ningún hombre cumplió el propósito de Dios mejor que Juan.  Sin embargo, en el reino  de Dios todos los hombres tienen una herencia espiritual  mayor que la de Juan porque ya  habrán  visto y conocido a Jesús y la obra que consumo en la Cruz.

“Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.”  Juan 1:30

A pesar de que Juan el Bautista había sido un predicador conocido, se sintió muy feliz de que Jesús ocupara el lugar más importante.  Esta es la verdadera humildad, la base de la grandeza en la predicación, enseñanza o cualquier otra labor que hagamos para Cristo.  Cuando tú te sientas feliz de hacer las cosas que Dios quiere que hagas,  por más sencillas que estas sean  y  si permites que Cristo reciba la honra por ellas,  Dios hará grandes cosas a través de ti.

Oro querido lector que la herencia espiritual de Cristo obre en ti para  establecer el Reino de Dios en tu familia y en todo lugar.   Amen.

Ileana Sánchez

Spanish Ministry Coordinator