“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6

Juan dice  que Cristo es el camino, la verdad y la vida;  esto se traduce en que cuando ya estamos en Cristo, El es nuestro caminar.  Pero,  la vida cristiana  no es sólo entrar en un camino, entrar en la Iglesia o alguna denominación; la vida cristiana es aprender a caminar por donde Dios desea que usted camine, porque Dios siempre quiere darle lo mejor.

La prosperidad del alma es algo muy importante en cada uno, porque el espíritu es perfecto, es una sola ofrenda al Señor,  así que  el poder de Dios se manifiesta superando la carne (que es el alma) haciéndola a ésta espiritual. Dicho en otras palabras cuando la carne comienza a tomar actitudes espirituales y mi alma se parece al espíritu es cuando la santidad de Dios brilla en cada uno de nosotros.  Para que el Señor le conceda sus buenos deseos es necesario que le crea al Señor y que sea justo en sus caminos.

Cuando una persona encuentra el buen camino siempre tendrá prosperidad, aunque a veces este camino es estrecho pero vale la pena estar en él porque Dios nos concede unas alegrías que ni en el mundo se puede tener.  Debemos pedirle a Dios que nos ponga el deseo de estar en el  buen camino porque si no el alma querrá  hacer  otras cosas, como por ejemplo estar en el chisme, en las bebidas, en las fiestas, desatención de la familia, etc.

El camino de la gracia nos enseña que la prosperidad material es una añadidura porque todo el que tiene a Cristo lo tiene todo.

Lucas 5: 4-11 dice:  “Cuando Jesús terminó de enseñarles, le dijo a Pedro: Lleva la barca a la parte honda del lago, y lanza las redes para pescar.  Pedro respondió: —Maestro, toda la noche estuvimos trabajando muy duro y no pescamos nada. Pero, si tú lo mandas, voy a echar las redes.”

Pedro que era un experto en la pesca se deja guiar por Jesús ya que por el camino que él había seguido no habían pescado nada, pero Pedro  hace caso a Jesús y sin oposición toma el camino que Jesús le dice.  Aquí el Señor nos está enseñando que cuando tenemos la actitud de obedecer al Señor nuestra alma tomará el buen camino y prosperará.

Pedro venció  su alma, renunció a sí mismo, con su actitud de obediencia a lo que Jesús le dijo se declaró principiante siendo él un experto en la pesca, Pedro tomo el buen camino y por ello las barcas casi se hunden de tantos peces que agarraron, eso es prosperidad.  Hoy en día prosperidad es también pescar hombres y mujeres para Cristo utilizando nuestro proceder en el buen camino, porque muchas veces la predicación no llega al corazón de las personas sino que el buen ejemplo las convence.

En esta parábola se mezclan  dos mundos el físico y el de la fé,  porque Pedro había trabajado toda la noche sin obtener nada, la fe le hizo obedecer a Jesús y tuvo su fruto. En nuestro diario vivir debemos actuar de igual manera por ejemplo cuando no hay provisión si creemos que el Señor provee y nos movemos en esta creencia la provisión vendrá, recordemos la frase de Pedro -…si tu lo dices…-

Bendecidos con toda bendicion

Ileana Sanchez

Spanish Ministry Coordinator.