Dos Perspectivas | Avalon Church

Juan 4:34  “Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”

La comida a que Jesús se refiere es el alimento espiritual.  Incluye más que estudio bíblico, oración o servicio o en la iglesia.  También nos alimentamos haciendo la voluntad de Dios y ayudando a que la obra de salvación  se complete.  No solo nos alimentamos con lo que ingerimos, sino también con lo que damos en el nombre de  Jesús.  No tenga temor de testificarles a otros de Cristo, creyendo que ellos no están listos para oír ni menos para creer.  Jesús nos enseña que derredor de nosotros hay una multitud de personas listas para oír  el mensaje de la Palabra de Dios.

Juan 4:46-54  “Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.  Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.   Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.  El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.   Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.   Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.  Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre.   El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa.  Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea.”

Este oficial del Rey era quizás un oficial al servicio de Herodes. Camino unos treinta y dos kilómetros para ver a Jesús y se refirió a Él como: Señor, poniéndose bajo su mando aunque este oficial terrenalmente tenía autoridad legal sobre Jesús.   Este milagro era más que un favor a este oficial:  era una señal para todo el mundo.  El evangelio de Juan está dirigido a toda la humanidad para que crean en el Señor Jesús.  Aquel funcionario del gobierno tenía la certeza de que lo que Jesús dijera podía realizarse.  Creyó, y vio una señal maravillosa.

El oficial no solo creyó que Jesús podía sanar, sino que le obedeció cuando le dijo que se fuera a su casa, demostrando así su fe.  No es suficiente decir que creemos que Jesús puede hacerse cargo de nuestros problemas.   Cuando ore por una necesidad o problema, crea que Jesús puede hacer lo prometido.

La perspectiva de Jesús para nuestra vida es darnos su amor y bendiciones y que atraves de esto seamos hacedores de Su voluntad, como Él lo hizo cuando estuvo entre nosotros.  La perspectiva del hombre representada en este oficial romano es obtener algo de Jesús, es cubrir una necesidad, pero  el al encontrarse cara  a cara con Jesús,  creyó y le dio su obediencia.

Dios ya tiene para ti Jeremías 29:11,  Cual es tu perspectiva de Dios en tu vida?

Ileana Sanchez

Spanish Ministry Coordinator

 

 

 

 

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