¿Cómo puedo agradar a Dios?, esta es una pregunta que muchos cristianos nos hacemos,  en Hebreos 11:6 dice que sin fe es imposible agradar a Dios, pero también existe una virtud que es agradable a Dios, la cual es la abnegación. 

Cuando hacemos el bien a alguien no solo tenemos que hacerlo por agradarlo sino que también para edificarlo, ayudarlo a que crezca en la fe, porque hay personas que no son fuertes en la fe y entonces es menester ayudarlos a crecer. Un cristiano que ha crecido en la fe es el que tiene conocimiento espiritual, el que tiene vida interior, el hombre que mueve montañas con su fe, el que no se quebranta ante nada sino que confía fuertemente en el Señor.

Los personas  abnegadas son las que se niegan algo sabiendo que no solo van agradar a los demás sino que los va a edificar con su ejemplo. Las madres practican mucho la abnegación se niegan tantas cosas, pero también deben de tener cuidado mantener un equilibrio y no ser complacientes en todo ,  a los hijos se les complace para  que encuentren el camino del bien.   Dentro del matrimonio hay muchas cosas que los cónyuges deben negarse para vivir en paz,  y esto no quiere decir hacer sacrificios sino  practicar la abnegacion en amor y armonia.

¿Hasta dónde debe usted ser abnegado?  1 de Corintios 10:23, recordemos que la Palabra de Dios nos dice que nada nos esta prohibido más no todo me conviene,  esto quiere decir que nos conviene ser abnegados siempre porque que eso nos hará crecer a la semejanza de Cristo, la medida es El y cuando entre en dudas si debe ser abnegado o no, solamente pregúntese…qué haría Cristo?.

Jesús cuando cumplio su tiempo en esta tierra seguramente tuvo que caminar largar distancias, pudo haberse comprado un buen caballo para no caminar tanto a pie, pero él tenía el propósito de derrotar al diablo, vencer las tentaciones, dejarnos el ejemplo de que la abnegación porque es el camino más rápido para alcanzar la esperanza.

Hoy el mercado pone a la sociedad la oportunidad de satisfacer todos sus caprichos de tal manera que nos volvemos autosuficientes y aislados, sin embargo la Palabra dice: -.Que Dios de quien procede toda perseverancia y consuelo, les conceda a todos vivir en buen acuerdo, según el espíritu de Cristo Jesús. Romanos 15:5

El espíritu de Cristo es un espíritu servicial, humilde, manso, es un espíritu que siempre busca el bien de los demás y no el propio. En la Biblia no encontraremos un relato que diga que Jesús hizo algo porque él quería hacer lo que le gustaba, siempre leeremos los relatos en donde esta echando demonios, sanando enfermos, predicando un sermón del Reino de los Cielos, nunca leeremos un Jesús sacando provecho, si algo nos mostró Jesús con su ejemplo es que nunca dejó de ser el Hijo de Dios, y  siempre busco el bien de los demás.

Un buen ejemplo de este tema es el del buen samaritano.  Recordemos que el samaritano iba de viaje,  recoge al hombre herido en el suelo, lo sube al caballo, lo lleva a un hotel, paga la cuenta, etc., si vemos la actitud  del samaritano es renunciar a su viaje, a sus gustos por estar cuidando a un desconocido. Esta actitud es la que Dios quiere que vivamos, porque si no nuestro cristianismo se convierte en una religiosidad popular o un sentimentalismo, y no en una acción concreta del Espíritu Santo obrando en nosotros.

Ileana Sanchez

Spanish Ministry Coordinator.