“El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.” Juan 20:1-5

Es maravilloso ver a través de este bendito relato el misterio de la resurrección de Cristo.  Nuestro amado Señor Jesús pudo haber salido del sepulcro sin quitar la piedra, pero, ese detalle de la piedra quitada era para ellos entraran  y vieran que Jesús ya no estaba ahí, hoy todos nosotros  podemos también asegurar que la tumba y la muerte no pudieron contener el poder del Amor de Dios para ti y para mi y por eso atestiguamos RESUCITO!!!

Las personas que oyen hablar de la resurrección de Cristo por primera vez necesitan tiempo para comprender esta maravillosa verdad.  Como en el caso de María Magdalena  y los discípulos pudieran pasar por cuatro etapas de fe: 1) Al principio pueden pensar que todo es una fabricación, imposible de creer. 2) Como Pedro pueden que analicen los hechos y aun así permanecer perplejos en cuanto a lo sucedido.  3) Solo cuando tienen un encuentro personal con Jesús pueden aceptar la realidad de la resurrección. 4) Luego, al encontrarse con El y dedicarle sus vidas para servirle, empiezan a comprender toda la realidad de su presencia en ellos.

La resurrección de Jesús es la clave de la fe cristiana, Por que? Tal como El lo dijo, se levanto de la muerte, por lo tanto podemos tener seguridad de que cumplirá todo lo prometido.  La resurrección corporal de Jesús muestra que el Cristo vive,  que es soberano del Reino eterno de Dios.  Podemos estar seguros de nuestra resurrección porque da vida a nuestra muerte espiritual.

Ileana Sanchez

Spanish Ministry Coordinator