Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.   Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.  Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.   Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.” Lucas 24:28

El relato de los caminantes de Emaus podemos leerlo de forma completa en el libro de Lucas 24:13 en adelante.

Los dos discípulos de Emaus  erraron en su comprensión de la más grande historia porque se preocupaban demasiado de sus desalientos y problemas.  Por eso no se dieron cuenta que la persona que iba con ellos era Jesús.  Para colmo iban en la dirección equivocada, lejos del compañerismo de los creyentes en Jerusalén.  Nosotros también a veces estamos a punto de alejarnos de Jesús y de la fortaleza que se haya en otros creyentes, cuando damos mucho valor a nuestra frustraciones y esperanzas idas.  Solo cuando reconocemos a Jesús en medio de otros, será posible experimentar el poder y la ayuda que El pueda darnos.

Estos discípulos esperaban que Jesús libraría a Israel de sus enemigos. Muchos judíos creían que las profecías del Antiguo Testamento señalaban a un Mesías político-militar;  no se dieron cuenta que el Mesías vino para rescatar a la gente de la esclavitud del pecado.  Cuando Jesús murió en la Cruz, por lo tanto perdieron toda ilusión.  No entendieron que la muerte de Jesús ofrecía la más grande esperanza.

Estos hombres sabían que la tumba estaba vacía, pero seguían sin advertir la resurrección de Jesús porque estaban muy tristes.  A pesar de las evidencias, del testimonio de las mujeres y de las profecías dichas que anunciaron este hecho, no creían.   Para estos discípulos fue necesario que el Cristo viviente se pusiera en medio de ellos.  Para muchas personas hoy se requiere la presencia viva de los cristianos proclamando que El vive y que ofrece grande salvación. Aleluya!

Ileana Sanchez

Spanish Ministry Coordinator