“ Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel. El Espíritu Santo estaba con él 26 y le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor. 27 Movido por el Espíritu, fue al templo. Cuando al niño Jesús lo llevaron sus padres para cumplir con la costumbre establecida por la ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios…” Lucas 2:25

Si lees este pasaje de la Biblia la pregunta es? Como vives  tu vida de cristiano? Expectante? Apacible y ceremonioso? Alegre? O simplemente una rutina?

Simeón al parecer vivió su vida expectante!  Sabía que había más fuera de la rutina de ir al templo! Y por eso aquel día Simeón se levanto y no fue un día mas! El día llego: “Según tu palabra, Soberano Señor,  ya puedes despedir a tu siervo en paz.  Porque han visto mis ojos tu salvación…” Lucas 2:29

Cuando Jesús y María llevaron a Jesús al templo para dedicarlo a Dios, de acuerdo con la costumbre judía, se encontraron con un anciano que les dijo lo que El seria, como lo podemos leer en Lucas 2:31-35.  A pesar de que Simeón era ya de edad avanzada tenía la esperanza de llegar a ver al Mesías. Guiado por el Espíritu Santo Simeón y Ana (Lucas 2:36) fueron los primeros en testificar de Jesús. En la cultura judía los ancianos eran muy respetados y las profecías de Simeón y Ana tenían un peso mayro debido a la avanzada edad de ellos.  Hoy en día nuestra sociedad valora más la juventud que la sabiduría y las contribuciones potenciales  que provengan de los mayores  ni se toman en cuenta muchas veces.  Como cristianos debemos estimular a los ancianos  para que transmitan su sabiduría y experiencia a los jóvenes.  A los jóvenes estimulémoslos para que presten atención al consejo de los ancianos.

Seas  joven o de edad avanzada vivamos una fe expectante, nunca dejemos de creer, nunca dejemos de confiar en la infinita sabiduría del Anciano de Días ( “Hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino.” Daniel 7:22).  Vivamos en los tiempos de nuestro Señor  y creamos siempre que Sus misericordias son nuevas cada día.!

Ileana Sanchez

Spanish Ministry Coordinator